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y otra (C) transversal de, nada más y nada menos que, 5,55 m. Nos miramos y nuestra cara no podía salir del asombro.

–Isard, esto parece de otro mundo. Si nosotros, que sabemos todo lo que sabemos, lo encontramos algo tan fantástico e inimaginable, repito, creo que las personas que lean el libro, por ser un secreto tan extenso y complejo, les parecerá algo increíble.

–Seguramente será así, pero, no te preocupes Arnau. Con todo lo que explicas en el libro, queda tan evidente y demostrable, que solo un tonto dudaría de que este libro no aporta la revelación del secreto más grande jamás contado.

–En realidad, digo esto porque estoy maravillado por todo lo que vamos desvelando, pero sé que será como tú dices, porque ha llegado ya el momento en que el conocimiento empiece a ser revelado por el bien de la humanidad.

»La humanidad ha llegado a un momento en su evolución que, si no despierta, podría desviarse de su curso y perderse como otras grandes civilizaciones lo hicieron antaño y desaparecieron. Solo el conocimiento puede dar un giro a su destino y encaminarla de nuevo a seguir el proceso que libremente ha escogido, pero encontrando el final de la cual es merecedora: llegar hasta el Padre por nuestra libre determinación y con plena conciencia. Solo así seremos seres completos. Para conseguirlo tenemos que reencontrar el camino perdido. EL CAMINO DEL AMOR Y DEL CONOCIMIENTO.

»Amigo mío, nuestro destino es despertar y ayudar a despertar a los demás».

–Estoy totalmente convencido, sino, la vida no tiene un gran sentido – me decía Isard a mí y al mundo, con gran firmeza.

Estábamos los dos en un estado pletórico y algo salía de muy dentro de mí:

–Gracias a Dios hay muchos seres despiertos y otros que tienen pequeños despertares. Ellos serán los guerreros de la luz que ayudarán a combatir a la oscuridad. Siento que ha llegado ya el momento de que la conciencia se expanda, emanada desde el corazón de todos los seres despiertos, para que resuene en el corazón de toda la humanidad. Con un grito interior que clame, LIBERTAD. Si la humanidad despierta, y vive desde el corazón, podremos avanzar en nuestro destino y conseguir encontrar el paraíso aquí en la Tierra.

Sentía que algo había conectado con nosotros. O nosotros habíamos conectado con una frecuencia muy elevada, desde la cual una fuerza y un amor de guerrero de la luz nos invadían. Sentía un deseo muy fuerte de seguir con mi compromiso y poder darle a la humanidad lo que merece. El conocimiento es verdaderamente útil solo cuando toda la humanidad lo recibe.

Preservarlo desde la oscuridad para que no se haga mal uso de él es un gran error. Solo se puede guiar a la humanidad en su evolución desde la luz. ¿Que se ha conseguido hasta el momento? Que fuese monopolio de unos pocos. Y desde este monopolio se han hecho barbaridades para mantenerlo. Guerras Santas. Guerras Territoriales. Masacres contra otras órdenes religiosas como Los Caballeros Templarios, Los Cátaros y muchísimas más. La temible y tenebrosa Santa Inquisición.

Y de todas, la más horrorosa, la que aun hoy en día permite la muerte de millones de personas cada año, por esconder el poder que tienen las corrientes de agua subterráneas  sobre el ser humano.

Esto es lo que se consigue escondiendo el conocimiento. Y yo me pregunto: “¿Hasta cuándo permitirá la humanidad este genocidio después de la publicación del libro?”  

Nos miramos los dos sin hablarnos, no hacía falta. Los dos sabíamos del poder de la Iglesia y de los que escondían este conocimiento.

–La lucha no será fácil. La oscuridad es muy lista y convincente. Puede hacerte creer que matar o dejar morir es lícito para mantener el poder de la Iglesia.

»Pero, ¿qué Iglesia estaríamos defendiendo? Una Iglesia teñida de sangre no puede ser la Iglesia de Jesús. Hay un primer mandamiento que dice No Matarás.

»¿Quién o qué energía que lo permitiera se habría colado en la jerarquía de la Iglesia?

»Yo solo conozco una. Disfrazada de buenas intenciones pero con acciones no justificables, alimentando el disimulado afán de poder y de control de algunos mandatarios.

»Esta, y cualquiera de las Iglesias, no será la verdadera Iglesia de Cristo si no es capaz, por encima de todo, de defender el amor, la luz y el conocimiento.

»Su nombre o su religión no hacen que sean Iglesias dignas representantes de Dios.  Sus Obras ».

Miré a mi compañero, respiré profundamente y le dije.

–Este lugar en muy poderoso energéticamente y me transporta. Sigamos con los estudios.

Novela autobiográfica.
462 páginas.
ISBN: 978-84-614-8278-8
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